Asturias parece diseñada para la bicicleta de gravel
Montes, costa, pistas forestales, vías verdes, aldeas conectadas por caleyas… un paisaje que cambia cada kilómetro y que no cabe entero en una sola categoría de bicicleta. Aquí, la carretera se queda corta y la MTB a veces es demasiado. El gravel encaja a la perfección.
Y dentro del mundo gravel, la Trek Checkpoint es la opción más completa para moverse por el Principado.

Un territorio hecho para el gravel
Asturias cuenta con más de 4.000 km de rutas ciclistas que van desde los 310 km de rasa costera hasta míticos puertos de montaña, pasando por Parques Naturales y tramos del Camino de Santiago. Los casi 100 km de vías verdes y la multitud de senderos de tierra permiten diseñar rutas de grava increíbles, con algunas subidas de mucho desnivel positivo.
Algunos clásicos para una Checkpoint: la Senda del Oso, el Camín Real de la Mesa, la Ruta de los Arrudos en el Parque Natural de Redes, la ruta Gijón–Oviedo por caminos de tierra o la vuelta a los Picos de Europa en varias etapas.


¿Por qué la Checkpoint?
Geometría Gravel Endurance. La Checkpoint te sitúa en una posición más erguida y con alcance más corto, para mantenerte cómodo en aventuras de gravel de todo el día, salidas de bikepacking y tramos de singletrack suave. En Asturias, donde las jornadas se alargan, eso marca la diferencia.
Tecnología IsoSpeed. Absorbe las vibraciones de las superficies más rugosas para que llegues más fresco al final de cada etapa. En los caminos del interior asturiano —gravilla, raíces, adoquín— no es un lujo, es una necesidad.
Neumáticos de 50 mm y carga total. Paso de rueda generoso para más tracción en cualquier condición, más almacenamiento interno en el cuadro y múltiples anclajes para bolsas, portaequipajes y portabidones. Lista para una salida de un día o una escapada de varios días por la Cordillera Cantábrica.








